¿Qué significa o va a significar el fin de la guerra fría, por decirlo suavemente, entre eso que está entre los estados unidos de Méjico y los estados unidos de Canadá y que conocemos, porque no fueron capaces a darle un nombre, como Estados Unidos de América -como si lo que hay al norte y al sur no fueran estados, no estuvieran unidos y no estuviesen en América- y Cuba? Yo creo que va a significar el fin, por mucho tiempo, de la posibilidad de que en esa isla caribeña se pueda instaurar un régimen socialista y, más tarde, comunista. Resulta evidente que lo que hay ahora allí dista mucho de ser ese régimen, pues por el hecho de que los medios de producción estén en manos del estado no quiere decir que estemos ya en tal régimen. En efecto, si leemos las opiniones al respecto de Marx y Engels, tenemos que llegar a la conclusión de que en Cuba falta mucho, muchísimo, para que podamos hablar de socialismo. Cierto que ya tienen parte del camino andado, pues desde hace muchos años el capitalismo ha sido abolido, pero faltan libertades políticas, de opinión, de sindicación; no existe la menor posibilidad de crear uniones o agrupaciones o partidos de obreros, trabajadores en general, que puedan dar sus puntos de vista, participar en la acción del gobierno, es decir, faltan las condiciones políticas de libertad real (y no meramente formal, como en el capitalismo) para que aquello que ansiaban Marx y Engels, es decir, la plena libertad del hombre una vez abolidas las clases pueda hacerse efectiva. Como dije antes, ya tienen dado un primer paso, y no precisamente el más pequeño: acabar con la propiedad privada de los medios de producción, que es lo mismo que decir acabar con la explotación capitalista (¿Se imagina alguien lo que costará hacer lo mismo, por ejemplo, en Europa? ¿Cuántas vidas costaría dar ese paso?). Pues bien, el acercamiento del régimen cubano a los USA, eso de que Obama es un buen chico, el que haya ido a darse un garbeo por la isla Hollande, que en la UE ya haya voces que dicen que hay revisar las relaciones con Cuba quiere decir que se están dando pasos muy firmes para volver a instaurar el capitalismo, para que los cubanos vuelvan al sistema de la explotación, para que la isla dé un paso atrás de varias decenas de años y vuelva a los tiempos anteriores a la revolución cubana. En vez de buscar el camino de las libertades reales ahora que pueden y dentro de un sistema sin propiedad privada de los medios de producción, van a echarse en los brazos del oso capitalista del norte. Cierto que el camino que propongo no está exento de peligros (tenemos muy cerca todavía la perestroika de Gorbachov), pero tendría que intentarse, sobre todo antes de abrir los brazos al capitalismo.
El viernes 15 de enero, alguien llamado Juan Claudio de Ramón, ensayista por toda referencia, escribía un artículo en El País titulado "Un consejo para el P$o€" (los arreglos en las letras, geniales se los mire por donde se los mire, son copiados de no me acuerdo donde). A la vista del pretitular del artículo, donde se decía "Los socialistas pueden poner un alto precio a la cooperación con el PP", estaba claro por donde iría el consejo: nada de pactar con Podemos y echarse en brazos del PP, al que, por supuesto, habría que exigir un alto precio. Conociendo al P$o€ y al periódico donde se publica el artículo, el consejo no suena a nada extraño y hasta parece superfluo: ante la "amenaza" de Podemos ¿qué otra cosa cabe sino la gran coalición? El artículo empieza con uno de los lugares comunes sobre el que más insiste la burguesía: vivimos, en la España constitucional de 1978, "el período de mayor libertad, prosperidad y justicia social de nuestra histor...
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