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Entradas

Albert Ribera: ¡De qué hablas!

En una entrevista concedida a El País, se atribuye al ciudadano Albert Ribera lo siguiente: La libertad sin igualdad es insostenible y la igualdad sin libertad es insoportable. La primera afirmación me recuerda mucho a aquella pregunta que se hizo Lenin: ¿Libertad para qué? Pero, claro, no creo que Albert esté en esa línea. Aunque tiene razón en la crítica, ya que viene a decir que para qué quiero libertad sino tengo igualdad; o lo que es lo mismo y se aproxima más a la literalidad de sus palabras: no se puede hablar de libertad si primero no somos iguales, si la igualdad no es una premisa indiscutible. Entonces, si es así, está dando la razón a Lenín: para qué quiero la libertad sino soy igual a otro o ¿cómo se puede decir que soy libre o que gozo de libertad si no soy igual a mis semejantes. Es decir, la desigualdad hace imposible la libertad. La segunda afirmación es, sin duda alguna, una tontería mayúscula, pues expresa un imposible: si todos estamos en condiciones de igualdad, ya...

Cristine Lagarde y el capitalismo.

El sábado, 11 de abril, publicaba El País una entrevista a Christine Lagarde. La verdad es que no dice nada que no esperásemos de la "factotum" de una institución como el FMI. Así, para empezar nos dice que no se siente poderosa. Y tiene razón, pues, obedeciendo al gran capital, en ese puesto lo único que se hace es aplicar recetas ultraliberales, que, desmantelando o dejando fuertemente tocados a los servicios públicos, abra más posibilidades de negocio a los capitalistas. Así, se privatizan servicios sanitarios, se disminuye sensiblemente el personal que los atiende o se priva de ellos a ciertos colectivos de la sociedad. Con ello se consigue, por un lado, que la gente, a la vista del empeoramiento en la calidad del servicio, contrate servicios privados y, por otro, ahorrar dinero; ahorro que sirve para garantizar el pago de la deuda a los capitalistas que previamente lo han prestado dinero. En el libro la Doctrina del caos, hay numerosos ejemplos de la brutales recetas del...

Manuel Fraijó: ¡De qué esperanza hablas!

Manuel Fraijó escribe un artículo de opinión en El País del 2 de abril titulado "A vueltas con la esperanza". Después de leerlo, me pregunto ¿qué esperanza? ¿esperanza en qué?. El autor nos habla de la esperanza tal y como habló de ella Ernst Bloch, marxista y ateo, como nos recuerda Fraijó; también de cómo se refirió a ella Pedro Laín Entralgo y otros como Hannah Arendt o Paul Tillch. Pero el caso es que lo hace en términos tan generales que no sabemos en realidad qué decían sobre tal cuestión. Por tanto, la pregunta es clara ¿"esperaban" lo mismo Bloch que Laín Entralgo? Resulta patente que la "esperanza" no puede ser la misma en un marxista que en uno que no lo es. Esto, claro, si hablamos de una esperanza aferrada a la realidad que vivimos, basada en el análisis y el conocimiento, que nada tiene que ver con una esperanza metafísica más allá de la muerte; esperanza, esta última que nos sitúa en el mundo de la fe, de las creencias y sobre la que se puede...

Moises Naím y los economistas

Hace tiempo ya le dediqué un comentario a Moisés Naím. Hoy, a la vista de un artículo publicado en El País, el domingo 29 de marzo, titulado "La fraudulenta superioridad de los economistas" voy a dedicarle otro. Se queja el articulista de los economistas, de su supuesta superioridad sobre otros profesionales y, fundamentalmente, de su idea (la de los economistas) de que profesan la "ciencia social más científica". Y al hacer esto, nos recuerda que ya dijo algo parecido hace diez años, cuando criticó su arrogancia. La verdad es que cuando un "santón", como sin duda es Naím, escribe algo, uno piensa que va decir algo nuevo o a dar un nuevo enfoque a algo ya dicho, en una palabra, que vamos a leer algo novedoso. En este caso, es obvio que se está criticando a los economistas burgueses, pues son los únicos que, crisis tras crisis, solo dan explicaciones "a posteriori", proponen recetas que no valen para nada (las crisis siguen produciéndose) y son...

Gates, Slim, Buffett y Ortega: ¡¡Asco!!

Estos día atrás, todos los medios de comunicación nos informaban de quienes eran los más ricos del mundo y de las decenas de miles de millones de dolares a que ascendían sus fortunas personales. Y lo hacían, obviamente, sin espíritu crítico alguno, es decir, sin transmitir el más mínimo atisbo de indignación ante tal obscenidad. Es más, había hasta cierta decepción, pues, al parecer, nuestro "campeón", Amancio Ortega, había perdido el tercer puesto que ocupaba el año pasado en beneficio de Warren Buffett, ya que su fortuna ascendía solo a 64.500 millones de dólares, frente a los 72.700 de Buffett. Como puede verse, la avaricia de esta gente, aplaudida por los medios de comunicación y por muchos más, es algo que no conoce límite; el afán de explotación al prójimo en cualquier latitud del globo terráqueo es algo que no corre el riesgo de saciarse nunca. ¿Qué satisface, sino una avaricia infinita, ese ansia por tener más y más? ¿Cómo un ser humano puede alcanzar tales límites de...

"PODEMOS Asturies por lo público" y la Administración.

Unos comentarios sobre el documento "Propuestas para una Administración al servicio de la gente" elaborado por "PODEMOS Asturies por lo público". En primer lugar, y apoyándome en el punto 3 "Participación ciudadana para la gestión del común", propongo cambiar la denominación del grupo, pasando a llamarse "PODEMOS Asturies por lo común" (también valdría, en ambos casos, "de lo nuestro" y "por lo nuestro", respectivamente). Ello lo hago, porque a lo que los grupos dominantes llaman (y nosotros acríticamente aceptamos) "publico" no es más que "lo nuestro" puesto a su servicio, es decir, nuestros impuestos; impuestos con los que se pagan los servicios que los grupos dominantes necesitan para tenernos a los que trabajamos para ellos en debidas condiciones para poder seguir haciéndolo. Me refiero, obviamente, a los servicios "públicos" como la educación y  la salud, por poner dos ejemplos, que, por muc...

Ignacio Fernández Toxo: ¿No te da vergüenza?

Según las informaciones aparecidas en distintos medios CC OO de la banca pagó 3'7 millones de euros en soibresueldos a sus delegados. Tales delegados, obviamente, son los altos burócratas del sindicato que, además, cobraban, como "liberados", el sueldo del banco para el que "trabajaban", por decir algo. Y, por si fuera poco, tal sindicato se nutría y nutre de aportaciones de las entidades financieras, las cuales han contribuido a mantener saneada su economía nada menos que con 8'3 millones de euros entre los años 2008 y 2012, pasando su patrimonio de  7'6 millones de euros a 12'1. Tal patrimonio, al parecer, se destina a inversiones financiera. Después de esto (aunque ya hay motivos de sobra para ello mucho antes de saberse esto) lo lógico sería un abandono masivo del sindicato por parte de los afiliados, pues resulta escandaloso que los "liberados" cobren dos veces: una de la empresa en la que "trabajan y, otra, de la central sindica...