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El falso dilema "interes público" frente a "interés privado"

Hoy lei en la página de Conceyu por otra función pública n'Asturies un artículo titulado "Participaciones preferentes: naturaleza y causas de un fraude sistémico", de Miguel A Andrés Llamas. Por fin, después de mucho tiempo oyendo hablar de las "prerentes" logré enterarme de en qué consiste y como funciona tal producto financiero, así como de su colocación fraudulenta entre confiados clientes de bancos y cajas de ahorro. Sin embargo, de lo que queiero ocuparme es de lo que me parece más relevante de dicho artículo,  cual es la aceptación de que existe la distinción entre "público" y "privado"; aceptación que se hace cuando dice: "...la  mezcolanza de intereses público-privados, sobre todo, a la hora de regular aspectos aparentemente técnicos". Tal afirmación se hace inmediatamente después de analizar las vicisitudes que sufrió la tramitación de un proyecto de Ley sobre el régimen jurídico de los movimientos de capitales y de las transaciones económicas con el exterior. Creo que el articulista entiende que están en debate unos intereses públicos, representados por el inento plasmado en el proyecto de ley de imponer una fiscalidad y ciertos controles a estas operaciones, y unos intereses privados, representados por los que, atendeindo a las presiones de la banca y otros especuladores financiero, introducian unas enmiendas, finalmente triunfantes, que dieron al traste con tales previsiones, permitiendo así el fraude de las "preferentes".
Más adelante, en las reflexiones finales, se dice: "...deben dirigirse los esfuerzos coordinados de quienes pretenden democratizar el sistema político-económico...". Se ve que el autor del artículo opina que el "sistema político-económico" tiene arreglo, es decir, que puede funcionar bien.
Es evidente que, como ya dijo alguien, todos nacemos "capitalistas": el sistema económico es capitalista y elllo lleva a que la educación, la cultura, los modelos sociales, los usos, en resumen, la vida que vivimos sea "capitalista". Solo a medida que vamos creciendo y formándonos y viendo y analizando el entorno en el que vivimos, somos capaces de ir dándonos cuenta del sistema en el que estamos inmersos e ir cambiando nuestra mente capitalista por otra que va poniendo en tela de jucio todos los principios sobre los que se asienta jnuestra vida y la forma de vivirla. El proceso es difícil y, lógicamente, a veces, caeremos en errores de enfoque y en la aceptación de los valores de esa vida "capitalista" que nos impiden ver con claridad los problemas que se nos presentan y sus soluciones.
Pues bien, desde este punto vista, la aceptación de la distinción "intereses publicos-intereses privados" es un error derivado de esa mente "capitalista" que asume esa dicotomía, sin caer en la cuenta de que tal distinción es una construción de la burguesía que sirve a sus propios intereses, que no son otros que los de ocultar que lo realmente existente es el interés de los capitalistas (los propietarios de los medios de produccion, los especuladores financieros, etc.) frente al intrés del resto, es decir, de los que pertenecemos a la "multitud", por apropiarme de un término acuñado por Negri y Hardt. Minetras caigamos en el engaño de que el Gobierno, el Parlamento, la Administración representan lo "público" y sus intereses, no vemos que tales instituciones, como mágnificamente pone de manifiesto el artículo que comento, solo sirve a los intereses de los primeros; y, al intentar, y conseguir, que nos creamos que existen esos intereses "públicos", entonces caemos en el segundo error en el que cae el articulista: creer que "el sistema político-económico", es decir, el capitalismo, puede ser reformado y mejorado, lo cual puede coneguirse, según él, haciendo prevalecer esos supuestos intereses públicos sobre los supuetos intereses privados, para lo que, dice, "Necesitamos reinventar los mecanismos de control de los poderes económicos, reforzar el control de los poderes públicos y reducir las actividades económicas ejercidas con ánimo der lucro".Ahora bien, dicho esto ¿Cómo se lleva a efecto? ¿Van esos "poderes económicos", esos "poderes públicos" que en su nombre ocupan las instituciones a aceptar pacíficamente esos cotroles? Cuándo se dice "Necesitamos" ¿en quién se está pensando? ¿en que la "multitud" tome el poder?
En fin, tras un perfecto diagnóstico de la situación, el autor del artículo, precisamente por esa mente "capitalista", no llega a ver que eso que intenta, "reinventar los controles", solo valdría, de implantarse, para atenuar esta crisis, pero no impediría lo que indefectiblemente viene ocurriendo desde 1789, es decir, las sucesivas criris del capitalismo, inherentes al sistema, y todo lo que ello se lleva por delante: la vida (cuyo caso extremo es la guerra, véase la de 1914, por solo citar una), el trabajo, la salud, etc, etc. Se lleva por delante, ni más ni menos, la posibilidad de una vida feliz, o sea, la posibilidad de una vida  exenta de la explotación a la que -¿hasta cuándo?- toleramos que nos someta el capitalismo.

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