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Son los capitalistas los que se recuperan.

Leí en la prensa un titular de este tenor: EE.UU recupera el nivel de empleo previo a la crisis. Luego, añadía que ni la calidad del empleo ni los salarios son ahora los de aquella época. Como todo en el capitalismo, aquí estamos una vez más ante la ceremonia de la confusión o la mistificación del lenguaje. Al decir "EE.UU recupera", se está diciendo que en algún momento previo "EE.UU perdió", como si EE.UU fuera un empleador. Lo cierto es que EE.UU no "perdió" nunca nada, sino que fue su clase capitalista la que "destruyó" millones de empleos, y ello, con motivo de las luchas a muerte que protagonizaron sus integrantes por eliminar la competencia en sus sectores respectivos. Ahora, una vez terminada la fase más virulenta de la lucha y eliminados un gran número de competidores, los capitalistas triunfantes, se disponen a continuar su camino de explotación. Y lo hacen teniendo a su disposición un "ejército de reserva" mucho mayor que antes, es decir, un número infinitamente mayor de parados dispuestos a trabajar en peores condiciones laborales y por un salario menor. Por tanto, doble victoria: se elimina a la competencia y, después, se aumenta el nivel de explotación sobre la clase trabajadora. ¿Quién da más? Vemos, pues, que la información de la prensa es pura manipulación y engaño, pues los que "destruyeron" fueron los capitalistas y los que se "recuperan" son también ellos. Y hay unos perdedores claros: los trabajadores que ya no volveran a tener trabajo y los trabajadores que continuarán siendo explotados y en peores condiciones. Todo esto, como a nadie debería escapársele, se lleva cabo con la intervención directa del Gobierno de los EE.UU, es decir, con la intervención de los agentes del capitalismo en las instituciones. Pero, la prensa, obviamente capitalista, intenta confundir, ocultando, precisamente, este punto de la cuestión y atribuyéndo tanto la "destrucción" (o "perdida", así llamada muchas veces, cual si de una acción involuntaria se tratara) como la "recuperación" a EE.UU, un ser inaprensdible, cuando EE.UU no es más que el espacio donde ocurre lo que se narra; y el verdadero sujeto, tanto de la "destrucción" como de la "recuperación", es su clase capitalista; clase que, aprovechando la desesperación de los trabajadores, ahora les impone peores condiciones laborales y unos salarios menores. Pero, repito, esto no se puede decir así, porque, entonces, los culpables tendrían cara, nombre y apellidos y todo el mundo podría señalarlos. Si ahora sustituimos EE.UU, por España o Europa, la información sería o llegará a ser igual de válida y todo lo que digo en este comentario también, pues el capitalismo, en esencia, funciona igual en todo el orbe y se resume en una palabra: explotación.
Con todo, lo realmente lamentable es ver a la clase trabajadora, de EE.UU y del resto del mundo, totalmente desnortada, soportando toda esta miseria y sin el menor atisbo de tomar conciencia de su situación, primer paso imprescindible para acabar con esta lacra que es el capitalismo.


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